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sábado, 2 de octubre de 2021

¡¡No te rindas, Nakamura!!

¡Buenas tardes, minna!

Si os soy sincero, este manga me llamó la atención tras ver cientos de memes con la portada, representando a muchas parejas de juegos, historias y demás. Cuando una amiga lo leyó y me lo recomendó, fui de cabeza. ¡Aquí os traigo su reseña!


Título: ¡¡No te rindas, Nakamura!!
Saga: Tomo único
Guión: Syundei
Traducción: Salomón Doncel-Moriano Urbano
Dibujo: Syundei
Editorial: Milky Way Ediciones
Género: Slice of Life / Shonen-Ai
Páginas: 196
ISBN: 978-84-18222-16-0
Precio: 8,00 €

Nakamura está pillado por un compañero de clase, el alegre Hirose, pero dada su timidez jamás ha hablado con él. Después de un año observándole desde la lejanía, se propone hacerlo e imagina cómo podría lograrlo: un encuentro casual, una pregunta inocente, meterse en una conversación en grupo... Desgraciadamente, sus intentos fracasan uno tras otro de manera cómica. Aun así, Nakamura no se rinde. ¿Llegará el día en el que pueda hablar con Hirose? Si lo consigue, quién sabe, tal vez pueda llegar hasta su corazón.

De acuerdo, vamos con la reseña. La verdad es que va a ser una entrada cortita debido al estilo de la historia. En este manga encontramos pequeñas historietas de Nakamura Okuto, nuestro protagonista, un joven estudiante de instituto que está enamorado de uno de sus compañeros de clase, Hirose Aiki. Aunque Nakamura desea poder confesarle sus sentimientos a Hirose, hay un problema: no han hablado nunca.

Sin embargo, Nakamura está dispuesto a esforzarse para poder ser al menos amigo de Hirose. A base de suerte y muchas coincidencias, las actividades escolares de ambos chicos los unen poco a poco, aunque a Nakamura le cuesta mucho mantener una conversación sin ponerse tranquilo. Además, en clase le tienen como un friki al que le gustan los pulpos, por lo que no es popular y apenas tiene amigos.

Por eso, Nakamura decide seguir toda clase de consejos. Como lector de BLs, el romance entre chicos parece muy sencillo y los sentimientos siempre son correspondidos. Lo malo es que, si se te cae el manga en clase, es mejor no admitir que es tuyo si no has salido del armario.

Otra opción es encontrar a una compañera de instituto que sepa dibujar bien. Nada mejor que un fanart de él junto a Hirose para ser feliz. Aunque al final sabe que no es suficiente, al menos es un recuerdo bonito. Pero nada es tan inolvidable como una obra de teatro improvisada o una cucaracha en la ropa, con el sobeteo salvador de Hirose correspondiente.

En este manga vemos a un protagonista con unos sentimientos muy intensos. Como buen adolescente, Nakamura no solo disfruta viendo a Hirose, sino que también se imagina toda clase de escenas, inocentes y no. Sin embargo, me ha gustado que la relación no sea algo forzado. Nakamura acepta que no todos los chicos son gays, por lo que la amistad con Hirose ya es un logro suficiente.

A nivel de personajes, tenemos varios importantes. Además de Nakamura y Hirose, conoceremos al profesor Otogiri, un joven con aires de malote que no dudará en pasárselo bien con sus alumnos. También está Wakamura, una compañera de clase un poco tímida pero con un don para dibujar. Y Omori, el delegado de la enfermería junto a Hirose.

Es un Slice of Life y un Shonen-Ai lleno de historietas muy divertidas. El estilo es muy sencillo y tierno, con un diseño muy redondeado y atrayente. También encontramos muchas caricaturas en los momentos cómicos. Presenta unos aires ochenteros y, a la vez, modernos que me ha sorprendido. Me ha hecho gracia la importancia de los pulpos en la historia. El nombre de Okuto comparte kanji con el del pulpo, Nakamura tiene uno como mascota y, durante el festival, tiene que cocinar uno junto a Hirose para hacer takoyakis.

Y eso os contaré. Aunque he echado en falta algo más de acción romántica, es un manga tierno, dulce y divertido para pasarlo bien leyéndolo. El diseño de los personajes me ha gustado mucho, sobre todo el de Nakamura y el de Otogiri. Espero poder leer algo más de la mangaka pronto. ¡Nos vemos!


Nota: 6/6





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sábado, 28 de agosto de 2021

Dos leones

¡Buenas tardes, minna!

Hoy os traigo un manga que me llamó mucho la atención cuando salió. El dibujo me resultaba familiar y luego descubrí que era de la autora de The Blue Summer. Agradezco que sea autoconclusivo, porque últimamente solo leo sagas y ya necesitaba un final jajaja. ¡Comenzamos!


Título: Dos leones
Saga: Autoconclusivo
Guión: Nagisa Furuya
Traducción: Karla Toledo
Dibujo: Nagisa Furuya
Editorial: Planeta Cómic
Género: Shonen-Ai
Páginas: 256
ISBN: 978-84-13417-04-2
Precio: 9,95 €

Nada más entrar en la universidad, Junpei, un chico muy sociable y noble, conoce a Leo. Cuando empiezan a hablar, Junpei descubre que Leo es, en realidad, un compañero suyo del instituto al que apodaban Onishishi, el León Demonio; todos los estudiantes le tenían miedo porque pensaban que era el jefe de una pandilla.
Decidido a escapar de la vida solitaria que había llevado por culpa de ese malentendido, Leo se va a estudiar lejos y se esfuerza por conocer gente, aunque Junpei es el primer amigo que hace en la universidad. Sin embargo, con el tiempo, Junpei comienza a sentir por Leo algo más que amistad y...No se pueden tener estos sentimientos hacia un amigo.

De acuerdo, comenzamos con la historia. Junpei acaba de empezar en la universidad y, a pesar de estar muy lejos de la ciudad donde cursó Bachillerato, no tiene problemas para hacer amigos rápido. Sin embargo, tras una serie de encuentros con un chico que le mira mal, descubre que no es el único que ha llegado desde su instituto.

Leo Onizuka siempre ha tenido fama de ser problemático. Según los rumores, era el jefe de una mafia y cualquier persona que se cruzase con él corría peligro. Sin embargo, Junpei descubre que Leo solo quiere una vida normal, de ahí que también esté tan lejos del instituto.

Dispuesto a ser su primer amigo y ayudarle a dejar el pasado atrás, Junpei comienza a hacer planes con Leo. Lo que no espera es que la emoción inicial y la ilusión cada vez que Leo se abre den paso a unos sentimientos que harán peligrar esa amistad que tanto les ha costado crear.

Y esa es la historia. Junpei acaba de llegar a la universidad y no tiene amigos, pero su carácter social y divertido hace que en pocos días ya tenga un pequeño grupo hecho. Una mañana, ve que un chico se ha dejado una botella de agua en un banco y le llama para dársela, pero este le mira mal y desaparece. Lo que en un principio parece un encuentro fortuito llega a repetirse varias veces, y Junpei no logra saber por qué un desconocido le tiene tanto odio.

Pero, en cuanto descubre por accidente la identidad del otro estudiante, lo comprende. Se trata de Leo Onizuka, el León Demonio, un chico problemático que, según los rumores, dirigía una mafia en el instituto. Al estar tan lejos de la ciudad donde estudiaron, Leo pensó que tendría la oportunidad de crear una nueva imagen. Y, al reconocer a Junpei, sus planes se fueron al traste.

Sin embargo, Junpei decide darle una oportunidad y se ofrece a ser su amigo, ignorando todo lo que había escuchado sobre Leo. Aunque este al principio piensa que solo serán amigos en la universidad, Junpei empieza a proponerle planes en su tiempo libre y comienzan a llevarse bien, a pesar de que aún no se conocen lo suficiente y hay reacciones por parte de ambos que no comprenden del todo.

Junpei, que cada vez que Leo le invita a casa o le habla primero se emociona, lo ve como una reacción normal, hasta que un compañero le pregunta sobre sus gustos y, al entender mal la cuestión, se pone nervioso. A partir de ese punto, empieza a comprender que sus sentimientos van más allá de la amistad, por lo que decide poner tierra de por medio sin tener en cuenta su amistad con Leo.

La verdad es que ambos protagonistas me caen genial. Junpei es alegre, sociable y muy emotivo. Leo, en cambio, es más tímido, siempre escondido tras una máscara fría y de odio a pesar de no ser así realmente. Hasta que no ve que la amistad con Junpei es de verdad, no empieza a abrirse poco a poco y a hablar más sobre él.

Aunque la historia gira principalmente en torno a ellos, también tenemos más personajes que serán importantes. Por el lado de Junpei están Kami y Subaru, los amigos aue hace en la universidad, y Horaka, su compañero de trabajo. Por parte de Leo, conocemos a Ryô, su amigo de la infancia, y a Rena, su hermana pequeña.

A nivel de dibujo, me ha gustado mucho cómo el estilo define la personalidad de los personajes. Los rasgos de Junpei son vistosos, alegres y expresivos. Leo, en cambio, tiene facciones afiladas, sobre todo los ojos, que ayuda a esa idea de chico frío y peligroso.

Y eso os contaré. Desde una movida que vi en redes sociales, he decidido clasificar los Yaois como "Yaoi" o "Shonen-Ai" en función de si es una historia meramente romántica o si tiene contenido sexual, la principal diferencia entre ambos subgéneros. Así que este es un SA, con un componente romántico que no llega a nada más. ¡Nos vemos el próximo día!

Nota: 6/6





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miércoles, 18 de agosto de 2021

Restart After Come Back Home

¡Buenas tardes, minna!

Hoy os quiero presentar un manga que me llamó mucho cuando lo anunciaron, sobre todo por el dibujo. No tenía muy claro de qué iba, aunque sabía que de fijo se trataba de dos chicos en un pueblo. ¡Y acerté! La verdad es que me ha sorprendido la historia y el estilo de su dibujante es muy bonito. ¡Vamos allá!


Título: Restart After Come Back Home
Saga: Tomo único
Guión: Cocomi
Traducción: Agnès Pérez Massegú
Dibujo: Cocomi
Editorial: Milky Way Ediciones
Género: Shonen-Ai
Páginas: 210
ISBN: 978-84-18788-18-5
Precio: 8,50 €

“Oye... Aquella vez... ¿por qué me besaste?”
A sus 25 años, y tras una década viviendo en Tokio, Mitsuomi Kozuka se ve obligado a volver a casa de sus padres, en el pueblo donde nació y creció, después de que lo despidan de su trabajo. De repente, se encuentra en aquella tierra rodeada de campos donde no había nada interesante, la cual apenas ha cambiado... salvo por un detalle: Yamato, un muchacho de su edad que, durante sus años de ausencia, adoptó el señor Kumai, un vecino del barrio.
Mientras trata de encontrar un trabajo que sea capaz de conservar y se fortalece su relación de amistad con el sociable Yamato, Mitsuomi empieza a ser más sincero consigo mismo. Y entonces descubre que, bajo la eterna sonrisa de Yamato, también hay mucho dolor...

De acuerdo, comenzamos con la historia. Tras ser despedido de su empleo, a sus veinticinco años Mitsuomi se ve de vuelta en casa de sus padres, en un pueblo totalmente distinto a Tokio, donde lleva desde Bachillerato. Aunque sabe que no le queda más remedio que trabajar en la tienda de su padre, Mitsuomi tiene claro que aceptará el puesto feliz.

Si tener que volver con sus padres le pone de mal humor, aguantar a Yamato es todavía peor. El chico, que es de su edad, fue adoptado por los vecinos y ya es casi como de la familia. Todo el mundo le adora y siempre tiene una sonrisa en el rostro, algo que molesta a Mitsuomi aunque no sabe por qué.

Sin embargo, cada vez pasan más tiempo juntos y ambos encuentran en el otro un apoyo para superar los problemas. Mientras Mitsuomi trata de hacer ver a su padre que quiere trabajar en serio en el negocio familiar, Yamato no sabe si quiere descubrir más cosas sobre sus padres biológicos o sobre su incapacidad para amar.

Y esa es más o menos la historia. Mitsuomi es un chico que, desde joven, estaba deseando escapar del pueblo. Cuando, diez años después, se ve obligado a regresar a casa de sus padres, lo último que quiere es aguantar a Yamato, el hijo adoptivo de su vecino, al que todo el mundo parece adorar y con el que le comparan.

Yamato, además, le trata con una familiaridad que frustra a Mitsuomi, ya que duda de que la sonrisa constante del chico refleje de verdad lo que siente ante cualquier situación. Cuando el viejo Kumai, el “padre adoptivo” de Yamato, tiene un accidente y el joven está a punto de desmoronarse, Mitsuomi decide que estará ahí para su amigo, por el que siente algo extraño.

Sin embargo, hay algo de Yamato que desespera a Mitsuomi. El chico nunca habla de su pasado, no habla de sus sueños o de cómo es el no saber nada de sus padres. Cada vez que Mitsuomi le hace una pregunta personal, Yamato cambia de tema o desaparece. Este, por su parte, se encierra en sí mismo no por falta de confianza.

Tras ser abandonado siendo un bebé y crecer en varios orfanatos, Yamato se dio cuenta de que todo el mundo le miraba con lástima al saber su historia. El chico se sentía inferior, por lo que decidió esconder su pasado detrás de una sonrisa perpetua. Ahora que Mitsuomi forma parte de su vida, teme descubrir que es incapaz de amar, ya que nunca nadie le ha enseñado cómo hacerlo. Y tampoco quiere que su único amigo, por el que igual siente algo, le mire con lástima al conocerle de verdad.

Lógicamente, esos son los primeros resquicios de lo que encontramos en esta historia. La verdad es que me ha gustado cómo reflejan el día a día en un pueblo. Todos se conocen, los rumores corren como la pólvora, miran mal a los de fuera (aunque estos sean agradables y cariñosos) y no llevan bien que dos chicos puedan tener algo.

Nuestros protagonistas, por otro lado, son polos opuestos. Mitsuomi es borde, agresivo, poco expresivo y orgulloso. Yamato, en cambio, es alegre, simpático, tiende a ser cariñoso y es amable con todo el mundo. Además, se esfuerza por ayudar al señor Kumai, el hombre que le adoptó y le enseñó lo que es tener una familia.

A nivel de estilo, el diseño del manga es precioso. Los personajes tienen rasgos muy dulces, sobre todo Yamato, cuyas expresiones de felicidad son casi como las de un niño pequeño. Me ha extrañado que, a nivel de paisaje, apenas hay escenas, cuando podrían ganar puntos siendo un pueblo de primeras acogedor.

Y eso os contaré. Es un manga cuyo dibujo me llamó mucho y cuya historia me ha enamorado. Me da pena que sea tomo único, aunque espero saber más de su dibujante en un futuro cercano. ¡Nos vemos!



Nota: 6/6





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