Últimas reseñas


martes, 3 de abril de 2018

Deadman Wonderland #10

¡Buenas tardes, minna!

Aquí seguimos con un nuevo tomo de Deadman Wonderland, a tan solo tres más para el final (no quiero T_T). La historia cada vez se vuelve más tensa y las dudas se van resolviendo con cada nueva pieza del puzzle en su sitio. ¡Vamos con la reseña!


Título: Deadman Wonderland
Saga: Deadman Wonderland #10
Guión: Jinsei Kataoka
Traducción: Nathalia Ferreyra
Dibujo: Kazuma Kondou
Editorial: Ivrea
Género: Shonen
Páginas: 182
ISBN: 978-84-15922-32-2
Precio: 8 €

En medio de la operación organizada por Makina para atrapar a Tanaki, aparece ante Ganta el origen de todas sus desagracias: Wretched Egg, pero el golpe más duro es descubrir que Shiro es quien se esconde bajo la máscara. Sin asimilar que el objetivo de su venganza, el asesino de sus amigos, y la persona a la que más quiere son la misma, Ganta es declarado inocente de todos los cargos tras revisar su caso. Al quedar libre se hunde en una profunda depresión, pero la visita de una vieja amiga le hace reaccionar y decidir que ya es hora de poner punto final a esta historia de horror...

De acuerdo, recordemos el final del tomo anterior. Durante la operación de Makina para acabar con Deadman Wonderland y detener a Tanaki, Ganta descubre que Shiro, su amiga de la infancia y la chica de la que está enamorado, es en realidad su mayor enemigo, Wretched Egg. Además, Toto es en realidad Rinichiro Hagire, el constructor original de la prisión, que se ha ido reencarnando en distintos cuerpos. 

Una vez libre de todos los cargos y con la prisión cerrada, Ganta cae en una profunda depresión. Incapaz de seguir una vida normal, alejado de su amiga y mayor enemigo, el chico no sabe qué hacer. Sin embargo, la llegada de karako, la deadman que escapó y líder de los Scar Chain, será el inicio de una nueva misión: entrar de nuevo en Deadman Wonderland y acabar con los planes de Toto.

Makina, incapaz de permitir que se repita el horrible terremoto de hace diez años, tiene un plan: reactivar al máximo Mother Goose, el sistema que limita los poderes de Wretched Egg y que podría ayudar a Ganta a recuperar a Shiro. La última misión da comienzo y les espera un terrible rival.

La verdad es que en este tomo se relevan muchos misterios que desconocíamos hasta el momento. Mother Goose, la nana que mantenía dormido a Wretched Egg dentro de Shiro, en realidad es una maquina que reside en el núcleo de Deadman Wonderland. Para poder aumentar su efecto, los voluntarios para la misión deberán entrar de nuevo en la misión y recuperar los Chorus Blocks, unos aparatos que funcionan como altavoces por todas las instalaciones.

También descubriremos la implicación de la madre de Ganta en todo el pasado de él y de Shiro, así como el por qué se conocieron de pequeños. Nos explican por qué el cuerpo de Shiro está lleno de cicatrices, algo que me ha dado pena y grima a la vez. Y nos ofrecen un motivo por el cual la gente desarrolló la Rama del Pecado después del terremoto.

Aunque tenemos poca acción en este tomo, tenemos un montón de explicaciones y nos traen a un personaje nuevo, Yosuga, la cual tiene un pasado en común con el Toto original. La verdad es que es una chica de la que apenas descubrimos nada, ni siquiera cuál es su Rama del Pecado o si tiene una. 

Como en los tomos anteriores, no hay mucho que pueda añadir en lo referente al dibujo que no haya dicho ya. Seguimos teniendo ese estilo único del dibujante, así como las viñetas con el recuadro en negro para indicar que son flashbacks. Respecto al nivel de sangre, en este apenas tenemos pero porque no hay un exceso de peleas, aunque alguna escena fuerte si que encontramos.

Y eso os contaré. Las últimas páginas son la explicación para las cicatrices de Shiro, por lo que dan más ganas de seguir leyendo y necesito ya el siguiente tomo. Si puedo, cuando tenga algo de dinero me cogeré los tres siguientes de seguido, porque necesito conocer ya el final. ¡Ya os iré contando!



Nota: 6/6


Otros títulos:








No hay comentarios:

Publicar un comentario